Según las proyecciones de las cadenas de televisión y de la AP, los demócratas se quedarían con el Senado, y con ello controlarían las dos cámaras del Congreso. En la Cámara de Representantes, el umbral de la mayoría es de 218 bancas sobre 435. Según el Irish times, la balanza que sostenía el oficialismo republicano en Washington cambió de manos.
El golpe más resonante llegó desde Texas. El demócrata James Talarico venció al fiscal general Ken Paxton en la carrera por el Senado, y Gina Hinojosa derrotó al gobernador Greg Abbott, quien reconoció su derrota. Son los primeros demócratas en ganar un cargo estatal en Texas desde 1994. De esta manera, el resultado fue un revés personal para Trump, que había volcado su peso político detrás de Paxton.
En Georgia, Keisha Lance Bottoms ganó la gobernación y se convirtió en la primera mujer afrodecendiente elegida gobernadora en Estados Unidos. Tras el resultado. Según la emisora de radio y televisión estadounidense, wsbt y el periódico Irish Times, Trump dijo estar dispuesto a aceptar el veredicto de las urnas y a trabajar con los demócratas.
Por otra parte, desde este humilde medio digital, entendemos que lo que importa es el contraste con el rumbo de Milei. La Casa Rosada alineó su política exterior a Washington, hasta el punto que Milei fue el único presidente de la región que no reconoció a Lula, y ahora ese aliado pierde el control del Congreso.
Además, según El Destape, un Congreso en manos demócratas podría condicionar el financiamiento y los acuerdos que Caputo buscó en Nueva York, incluido el Swap por el que tuvo que dar respuestas vagas. Por ahora, parecería más una hipótesis y no un hecho porque habría que esperar efectos concretos sobre el país.
