Mayans destacó que la ley de expropiación de tierras prioriza la propiedad individual sobre el bien común, lo que podría dificultar futuras recuperaciones de activos estatales, como ocurrió con YPF.
Su preocupación se centró en cómo esta legislación podría transformar la relación entre el Estado y sus bienes, dejando al país vulnerable a la apropiación por parte de intereses privados.
El senador justicialista también criticó la eliminación de la limitación del 15% en la compra de tierras por extranjeros, advirtiendo que esto conducirá a la "extranjerización de toda Argentina".
Según Mayans, permitir que extranjeros adquieran tierras sin restricciones podría resultar en la pérdida del control soberano sobre el territorio nacional.
La postura de Mayans puso de manifiesto un debate crucial sobre la soberanía y la propiedad en Argentina. Su advertencia resaltó la necesidad de un análisis profundo sobre cómo las políticas de tierras pueden afectar la identidad y los recursos del país.
Además, La división en el oficialismo también indicó que hay un amplio espectro de opiniones sobre este tema, lo que podría tener repercusiones significativas en la política nacional y en la percepción pública sobre la gestión del Estado.
