De la Rosa criticó el endeudamiento serial del país, señalando que la deuda con el FMI supera los 60 mil millones de dólares, con una parte significativa contraída por Mauricio Macri y otra por Javier Milei, lo que, según ella, implica la pérdida de soberanía política y la imposición de políticas externas.
La legisladora contrastó la situación de endeudamiento nacional con el superávit primario, que se refleja en el recorte a provincias y presupuestos de discapacidad y jubilados, y recordó que los gobiernos peronistas, como el de Cristina Fernández de Kirchner, habían logrado desendeudar el país y reducir la deuda significativamente.
La postura de Graciela de la Rosa resaltó la preocupación por la sostenibilidad económica y la soberanía nacional en un contexto de creciente endeudamiento.
Su crítica no solo se centró en el pago a los fondos buitres, sino que también planteó interrogantes sobre la dirección económica del país y la responsabilidad de los líderes actuales.
