El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la inflación de febrero fue del 2,9%, repitiendo exactamente el registro del mes anterior. Con este dato, el primer bimestre del año cierra con un alza acumulada del 5,9%, manteniendo una inercia que el Gobierno nacional busca perforar.
El análisis por categorías mostró un comportamiento dispar. Los precios regulados lideraron los aumentos con un 4,3%, impulsados principalmente por los ajustes en tarifas de servicios públicos y vivienda.
En contrapartida, los productos estacionales registraron una baja del 1,3%, gracias al descenso en los precios de frutas y verduras que compensó parcialmente el índice general.
Un dato que encendió alarmas entre los analistas es el comportamiento de la inflación núcleo (que excluye regulados y estacionales), la cual ascendió al 3,1%. Este indicador es seguido de cerca por ser considerado el termómetro de la tendencia de fondo de los precios, sugiriendo que las presiones inflacionarias subyacentes persisten a pesar del ajuste monetario.
A nivel regional, el impacto no fue uniforme. Mientras que la Patagonia y la Región Pampeana superaron el promedio nacional con un 3,0%, el Gran Buenos Aires (GBA) se ubicó ligeramente por debajo con un 2,6%. En cuanto a los rubros, "Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles" fue uno de los sectores con mayor incidencia.
Datos clave del informe de febrero:
Inflación mensual: 2,9% (igual a enero 2026).
Variación interanual: 33,1% (respecto a febrero 2025).
Alimentos y bebidas: Registró una suba del 3,3%, superando el nivel general.
Mayor aumento por categoría: Precios Regulados (4,3%).
Menor aumento por categoría: Precios Estacionales (-1,3%).
La persistencia de la inercia y el cambio de precios relativos
La estabilidad del índice en el 2,9% por segundo mes consecutivo marcó una meseta difícil de quebrar para el equipo económico. Si bien el Ministerio de Economía definió este proceso como una "corrección de precios relativos" -donde las tarifas (regulados) suben para compensar atrasos históricos -, la aceleración de la inflación núcleo al 3,1% sugiere que los costos se están trasladando al resto de la cadena de valor.
La baja en los productos estacionales actuó como un "ancla" temporal en febrero, pero es un factor volátil que difícilmente se repita en los meses de alta estacionalidad como marzo. El desafío hacia adelante será contener el impacto de los alimentos (3,3%) y los combustibles, en un contexto donde el consumo muestra señales de debilidad pero los precios de los servicios esenciales continúan su senda de recomposición.
