En el marco de un esquema de recomposición salarial que ya tiene fechas confirmadas, se estableció un aumento del 14% para el primer semestre del año que se liquidará en dos tramos iguales: un 7% en marzo y un 7% en abril, lo que elevará el salario mínimo a 940 mil y 1 millón de pesos, respectivamente.
En este contexto, el funcionario destacó que la medida “es una decisión que pone en el centro a los trabajadores estatales y a sus familias”, marcando una clara diferencia de prioridades en la gestión.
Insfrán explicó que la administración de Gildo Insfrán enfrenta un escenario de asfixia financiera. “Los recortes permanentes en materia de coparticipación dificultan el normal desempeño institucional, pero a pesar de este contexto, el Gobierno provincial eligió proteger los ingresos de sus agentes”.
“Sabemos que cada punto de aumento impactará directamente en la mesa de cada hogar formoseño. Por eso, este esfuerzo no es solo un número; es un acompañamiento concreto en un momento difícil”, expresó Insfrán con firmeza.
Además, sobre las asignaciones familiares que, a partir de este mes, se incrementarán un 35% en todos sus ítems, explicó que esta medida busca reforzar el tejido social en medio de la complejidad económica que enfrenta el país. Asimismo, aseguró que la viabilidad de esta mejora reside en el orden fiscal y que el incremento es posible gracias a una administración responsable de los recursos públicos.
Finalmente, resumió que la medida tiene como objetivo reactivar la economía local. Al fortalecer el consumo interno, se movilizan comercios y emprendedores locales, generando un círculo virtuoso que beneficiará, en última instancia, a toda la comunidad formoseña.
