Según señaló el ing. Fernando De Vido esta decisión podría agravar la situación energética en la provincia, especialmente durante la temporada de mayor demanda.
En este sentido desde la distribuidora se enfatizó la necesidad de una fuente de abastecimiento alternativa, como la línea Guarambaré–Clorinda con Paraguay, para evitar colapsos.
Además, se alertó sobre el aumento del 10.000% en el costo de la energía mayorista en los últimos dos años, lo que impactará considerablemente en las boletas de los usuarios formoseños en los próximos meses.
En consecuencia, se remarcó que la situación se volverá crítica para las provincias del norte, que ya enfrentan desafíos significativos en el suministro eléctrico.
Este medio entiende que el rechazo de REFSA refleja la tensión entre las autoridades provinciales y nacionales en la gestión de la crisis energética. La falta de soluciones efectivas y la dependencia de alternativas externas podrían llevar a un deterioro en la calidad de vida de los ciudadanos.
