Esta medida generó malestar y se atribuye a la caída de transferencias nacionales y la disminución de regalías petroleras. En respuesta, el municipio de Río Gallegos declaró la emergencia administrativa y económica hasta fines de 2026 a través del Decreto N°6861.
Ambas medidas reflejan un cuadro fiscal crítico en Santa Cruz, exacerbado por la alta inflación y la contracción de la actividad económica. Las autoridades están tomando decisiones de ajuste para intentar equilibrar las cuentas públicas.
Claudio Vidal reconoció que los recursos disponibles “no alcanzan para cubrir en tiempo y forma las obligaciones salariales”.
La crisis financiera en Santa Cruz resalta la fragilidad económica de la provincia y la necesidad de medidas urgentes para estabilizar la situación. La declaración de emergencia es un indicativo de la gravedad de los problemas fiscales que enfrenta esa región.
