Los mandatarios de Provincias Unidas, liderados por Ignacio Torres, expresaron su rechazo a ser utilizados como "bálsamo electoral" y cuestionaron la insensibilidad del modelo de Milei.
El rechazo de los gobernadores a Milei puede ser interpretado como un intento de consolidar una oposición regional fuerte.
Al enfatizar la necesidad de un modelo económico más inclusivo, buscarán atraer a los votantes que se sienten desatendidos, posicionándose como una alternativa viable en el futuro político del país.
