Según se precisó, este decreto permite la realización del Ejercicio "Tridente" en bases navales argentinas, desatando críticas por el hecho de que esta medida debería ser aprobada por el Congreso.
Además, el decreto habilitó la participación de fuerzas argentinas en el Ejercicio "Solidaridad" en Chile, un entrenamiento de respuesta a desastres naturales. La falta de tratamiento en la Cámara de Diputados ha generado preocupación sobre la transparencia y el control civil sobre las acciones militares.
Las implicaciones de esta decisión podrían afectar la percepción pública sobre la soberanía del país y su relación con potencias extranjeras.
La autorización de ejercicios militares puede ser vista como un intento del gobierno por fortalecer la cooperación internacional, pero también plantea preguntas sobre la soberanía y la independencia de la política de defensa. Esto puede influir en la opinión pública, especialmente en un contexto muy complicado de la Argentina.
